martes, 27 de enero de 2009

EL AÑO SE ACABA

El reloj marca los tiempos y nos recuerda que la vida tiene que avanzar. El puntero señala la fecha de tu nacimiento y cada día naces y cada día mueres y cada segundo marca un principio, un final....

El año empieza cuando el año acaba y la respiración termina con otra respiración y se reflejan en tu piel el intercambio entre el tiempo y el tiempo, la vida y la vida... .

El año se acaba cuando nace un nuevo año y un sólo parpadeo enlaza ese momento.
Lo que veías lejos se acerca y lo que cerca tenías se aleja.
Minutos caminando se apelotonan en el umbral del tiempo eterno.
El año recordado en tu memoria, en tu piel, en tus sentimientos. El año abrazado por la historia que se va y no regresa.

El año ya se fue y lo miro desde la ventana, camina con paso firme y sereno, con lo bueno y lo malo, conmigo y sin mi y con la mano alzada a otro que ya toca en la puerta.

viernes, 3 de octubre de 2008

Tomás se sento en un banco

Tomás se sentó en un banco
Tomás siempre le tuvo miedo a los espacios abiertos, se despertaba a media noche llorando, desconsolado, porque le perseguía, en un inmenso prado, un hombre oscuro con una saco. Él corría y corría, hasta que despertaba gritando en los brazos de Marta, su querida mama, que le acurrucaba hasta que el sueño volvía a apoderarse de él.
Tomás no quería salir, Marta le insistía día tras día, pero no, él sólo iba, de casa al cole, del cole a casa, de casa a la universidad, de la universidad a la casa, de la casa al trabajo, del trabajo al psicólogo, del psicólogo a casa.
En sus sesiones con Don Pedro, le contaba una y otra vez su sueño. Don Pedro le decía que tenía que romper con ese circulo; quería que fuera otro, que comenzara a vivir.
Un día del Psicólogo a casa, se encontró con Josefa; gordita, risueña, con unas pecas en la frente y en las manos muy llamativas y el pelo de un rojo pasión que lo perturbaba. Ella lo saludo y le tocó en la mano. Tomás asustado corrió y corrió a casa, desesperado no podía articular palabra.
Una tarde salió del trabajo y toco en la puerta de Josefa, ella le dejo entrar......................

De la casa de Josefa al trabajo, del trabajo al psicólogo, del psicólogo a casa de mama, de casa de mama a casa de Josefa.
Los sueños que habían desaparecido, volvieron y se despertó una noche sudoroso, abatido, llorando desconsolado, gritando; el hombre oscuro estaba encerrado en un cuarto y apretaba en sus manos un saco viejo.
Josefa lo abrazó amorosamente, le decía que sólo era un sueño.
Tomás salió de casa de Josefa y se sentó en un banco; junto a él una botella de vino vacía. Del banco a casa, de casa al trabajo, del trabajo al psicólogo, del psicólogo al banco.
Ya no recuerda su nombre, Josefa le lava la cara, Marta se sienta a su lado y le aprieta la mano, ellas se miran y lo miran.